Tratamiento de las Tendinopatías

Por IAO | 28/Abr/2017 | Blog,OSTEOPATIA,TERAPIA MANUAL |

Siendo la tendinopatía un cuadro clínico cada vez más frecuente y mejor diagnosticado, dada la cada vez más alta implicación de la población general en la realización de actividades deportivas tanto recreacionales como de competición, la capacidad de tratarlo de forma satisfactoria en muchos de los casos todavía no se ha conseguido.

TRATAMIENTO CONSERVADOR

Este tratamiento ha dado un gran vuelco en los últimos años. La constatación de la práctica ausencia de células inflamatorias en los cuadros de larga evolución ha dado paso a una modificación sustancial de los protocolos de tratamiento eliminando en general, en primer lugar, y sobre todo, el uso de los antinflamatorios no esteroideos en los tratamientos de las tendinopatías cronificadas, reservándolos a las fases muy iniciales reactivas o, si existen, cuadros asociados de tenosinovitis o paratenonitis y dando paso después a la introducción de diferentes compuestos que sin embargo, aún hoy, no han demostrado científicamente su validez.

En términos generales iniciaremos un tratamiento conservador en el que valoraremos las siguientes medidas:

Si el cuadro clínico es de poco tiempo de evolución y ha respondido a algún ejercicio intenso, lo consideraremos un cuadro agudo y podremos realizar las pautas habituales de lesión aguda.

Si el cuadro se alarga en el tiempo se considerará como tendinopatía crónica y estableceremos las siguientes pautas:

• Modificación de las pautas de actividad física limitando los gestos que reproduzcan el dolor y mejorando los factores extrínsecos involucrados.

TENDINOPATÍA DE AQUILES

El dolor en el tendón de Aquiles es un cuadro muy frecuente que en un 80% de los casos se relaciona con la práctica deportiva, alcanzando a dos de cada tres corredores habituales, sobre todo si realizan carreras de larga distancia, o a un número también significativo de aquellos que practican deportes de pelota y/o raqueta con un factor añadido de edad, puesto que la mayor incidencia se produce en mayores de 40 años.

Distinguimos dos cuadros fundamentales:

La tendinopatía no insercional, que se produce en la zona del tendón situada a 3-4 cm de su inserción en el calcáneo y que se corresponde con el área de menor vascularización y mayor torsión de las fibras de colágeno en su
camino desde el músculo al hueso. La clínica se caracterizará por el engrosamiento tendinoso y el dolor a la palpación, la pérdida de capacidad funcional y la aparición de nódulos localizados.

La tendinopatía insercional, que se localiza en la inserción del tendón en el calcáneo (entesopatía) y que ya hemos comentado que no vamos a incluir en este capítulo.

El tendón de Aquiles es capaz de soportar varias veces el peso corporal, estirándose hasta un 10% de su longitud sin presentar alteraciones histológicas significativas. Sin embargo, el alto número de repeticiones que suponen las
carreras de larga distancia o los gestos rápidos del juego de raqueta provocarán un daño progresivo en su estructura.

De los factores predisponentes comentados, sobresale aquí la hipoxia, determinada por su característico diseño anatómico haciéndole más vulnerable, así como las alteraciones biomecánicas de las extremidades inferiores, implicando no solo el tobillo con un mecanismo de hiperpronación como factor fundamental sino también las articulaciones superiores (cadera y rodilla) y el pie. El diagnóstico se basará en los criterios nombrados en el capítulo general (engrosamiento, dolor, pérdida funcional para la flexión plantar), que se podrán plasmar en la escala Victorian lnstiwte Sport Assesment (VISA-A) para su control y seguimiento. El estudio ecográfico permite obtener un estadiaje muy concreto y un seguimiento muy cercano.

El tratamiento conservador plantea en la actualidad gran controversia, por lo que nos centraremos en aquellos consejos más contrastados como son:

  •  Disminuir las actividades de impacto, alternándolas con ejercicios en bicicleta, elíptica o piscina.
  •  Realización de un protocolo básico de trabajo excéntrico, que se realizará inicialmente con poco recorrido articular tanto al elevar las puntas (fase concéntrica) como al descender (fase excéntrica), realizando 2 series de 5 repeticiones 3 días en semana. Si el dolor no se incrementa o el nivel de actividad es alto se puede realizar el recorrido completo así como las repeticiones y los días hasta las 2 veces al día 7 días a la semana durante 12 semanas.
  •  Los ejercicios de máxima dificultad se pueden realizar flexionado la rodilla (específico para sóleo) o en apoyo unipodal.
  • Valoración de la marcha y del gesto deportivo para corrección de alteraciones biomecánicas.
  • Incorporación de protocolos de electroterapia.
  • Incluir sustancias biorreguladoras de apoyo (colágeno, sulfato de glucosamina, enzimas … )

TENDINOPATÍA ROTULIANA

Denominada también “rodilla del saltador”, este cuadro se produce sobre todo en aquellas actividades que requieran salto (baloncesto, voleibol, saltadores de longitud o altura … ) pero no es exclusiva de ellos.

Entre los factores predisponentes vuelve a cobrar importancia el estudio de la cadena cinética de todo el miembro inferior, donde la anteversión femoral, las rótulas convergentes o los pies planos son especialmente significativos.

El salto repetido parece producir una rigidez muscular que conlleva una disminución de la capacidad de contracción y un aumento secundario de la tracción sobre el tendón que se acentúa con la desaceleración en el momento del aterrizaje del salto.

La clínica se centra de forma prioritaria en el polo inferior de la rótula, mostrando los mismos síntomas generales de dolor, engrosamiento a la palpación y limitación funcional que en este caso son para la extensión de la rodilla o la Agresión en carga .
Podremos utilizar también la escala VISA modificada para tendón rotuliano (VISA-P) y el diagnóstico mediante ecografía por su alta capacidad de diferenciación de los estadios patológicos.

El protocolo de tratamiento mantendrá los mismos pasos definidos en la tendinopatía aquílea y diferenciaremos el trabajo excéntrico que se realizará en una primera fase si el dolor es significativo en descarga (1) y posteriormente sobre un plano neutro o declinado (2 y 3) cuando el dolor sea de menor intensidad.

Al igual que en el caso anterior, el estudio del comportamiento biomecánico de la extremidad inferior, valorando desde la cadera hasta el pie los déficits musculares y los componentes de torsión, es imprescindible en la resolución
del cuadro.

TENDINOPATÍA DEL MANGUITO ROTADOR DEL HOMBRO

La patología de partes blandas, incluyendo el manguito de los rotadores y la bursa subacromial, es una causa muy común de dolor del hombro. La etiología es multifactorial y se produce por una combinación de factores intrínsecos, extrínsecos y ambientales.

Entre los factores intrínsecos cabe destacar el pobre aporte vascular a una zona crítica del tendón del supraespinoso que facilitan el pinzamiento subacromial, y entre los factores extrínsecos las variables, el pinzamiento subacromial es la principal causa de tendinopatía del manguito, que aparece por compresión mecánica en la parte superior, zona bursal, del tendón. Además, el ligamento coracoacromial se puede engrosar disminuyendo el espacio subacromial.

El sobreuso, unido a cambios del arco coracoacromial, y el ascenso de la cabeza humeral, ocasionan la lesión del tendón, que afecta fundamentalmente al supraespinoso. La mayor frecuencia aparece en deportes con movimientos horizontales o de elevación por encima del nivel del hombro (saque de tenis o de voleibol, lanzamientos de jabalina, balonmano o natación).

La clínica se caracteriza por la imposibilidad para elevar el brazo en horizontal, que se incrementa en posiciones del brazo en rotación interna. Es muy característico en dolor nocturno que llega a despertar al paciente. Progresivamente se limitará la movilidad general del hombro, limitando muchas de las actividades cotidianas y de aseo personal.

El diagnóstico es clínico. El estudio ecográfico requiere algo más de experiencia que en los patrones previos comentados y aunque mantiene un alto valor diagnóstico es menos utilizado al estar incluidos otros cuadros más complejos que implican lesiones de estructuras intraarticulares.
Finalmente, el tratamiento parte de los mismos criterios de modificación de la actividad, calentamiento previo a la actividad y estiramiento posterior. El trabajo concéntrico y, sobre todo el excéntrico, en este caso se realizarán fundamentalmente con ayuda de gomas elásticas de diferentes grados de resistencia según la capacidad de trabajo. En un primer estadio, no obstante, se realizará una rotación externa con ayuda de una pesa en posición de decúbito lateral, bajando y/o subiendo muy lentamente el hombro afectado, hasta el máximo de amplitud (1 y 2). Será fundamental la inclusión de ejercicios con gomas elásticas que ayuden al descenso de la cabeza humeral trabajando pectoral y dorsal ancho y limitando la elevación del brazo por encima del plano de los 90° (3 y 4).

Excéntricos en rotación interna Dorsal

TENDINOPATÍAS DEL CODO

Conocidas como “codo de tenista” si afecta al epicóndilo, o “codo de golfista” si es la epitróclea, son tendinopatías de amplia repercusión en muchas actividades cotidianas, por lo que su frecuencia en algunos ámbitos (trabajo con herramientas pesadas, trabajo con ordenador, incluso amas de casa) es especialmente alta.

El tendón afectado corresponde al extensor radial del carpo para la tendinopatía epicondilea y del tendón conjunto de flexores y pronadores de la muñeca para las correspondientes a la epitróclea. En ambos casos suele llevar un componente importante de entesopatía en ambos cóndilos humerales.

La tendinopatía epicondilea se exacerba con la extensión forzada de la muñeca así como con la supinación, como dar la mano o girar la llave dentro de la cerradura, apareciendo un punto doloroso en el epicóndilo lateral distal y anterior al punto medio de dicho relieve, aunque el dolor puede irradiarse por el antebrazo o afectar a un área más extensa. En el ámbito deportivo, el golpe de revés en el tenis será el gesto más específico. Es importante descartar lesiones a nivel cervical (C5 – C6) que por irradiación también dan clínica en el codo.

La tendinopatía epitroclear, por el contrario, se manifestará con los movimientos de pronación (poner la mano hacia abajo) y fiexión activa y resistida de la muñeca, localizando el punto de dolor en la epitróclea. Llevar maletas pesadas, en el tenis el saque directo o el swing en el golf son los gestos más significativos.


La clínica se caracteriza por dolor al realizar los movimientos específicos y a la palpación del tendón correspondiente. La ecografía nos muestra el engrosamiento tendinoso, el aumento de la neovascularización o las alteraciones en la unión osteotendinosa con calcificaciones más o menos significativas, lo que nos permitirá orientar el tratamiento.

Las pautas básicas de tratamiento serán las habituales, pudiendo ser de mayor utilidad en este caso la infiltración peritendinosa en el punto de inserción y el trabajo excéntrico, que diferenciará cada uno de los cuadros en función de la posición de la muñeca.


 

PREVENCIÓN

Al igual que en el resto de las patologías asociadas al aparato locomotor, la prevención es fundamental en el ámbito deportivo pero también en las actividades cotidianas. En nuestro caso, la necesidad de realizar gestos claramente repetitivos debe obligarnos a realizar igualmente una serie de puntos fundamentales de prevención que veremos a continuación.

  • Calentamiento adecuado del tendón previo a la práctica deportiva laboral, que irá asociado a los ejercicios de calentamiento general.
  • Estiramientos suaves del tendón tras el ejercicio, incidiendo en la musculatura específica.
  • Análisis de la postura, de la marcha o del gesto específico para corrección de vicios posturales o dinámicos que favorezcan su aparición.

  • Realizar actividad física de forma regular para mantener un adecuado nivel de tonificación muscular.
  • Control de la fatiga y conocimiento de nuestros propios límites.

Sin comentarios »

Nadie ha comentado todavía.

RSS feed de los comentarios de este post. TrackBack URL

Dejar un comentario

Síguenos en Twitter
Síguenos en Facebook
Llámanos
Conoce dónde estamos
Contacta con nosotros

Instituto Aragonés de Osteopatía

Instituto Aragonés de Osteopatía | Calle Maestro Marquina, 14-16-18 50006 Zaragoza

© Instituto Aragonés de Osteopatía 2017 | Diseñado por analiZe